domingo, 13 de julio de 2008

La vida y el celeste ausente

Aquí estoy ,revuelta, conmovida, intentando sobrevivir a la mucha falta que me haces, te he escrito mil veces desde se que caiste como un rayo en este invierno penquista... He paseado por Portugal con tus recuerdos a cuestas, he estado en congresos, conversando y conociendo gentes diversas e interesantes, pero se que no estarás del otro lado del telefono y mis lágrimas se escapan sin remedio. Hace poco escribí pensando en la Tati Fariña y en la Silvia, que no están muertas, porque están en nuestros corazones...contigo me pasa que eres parte de mi, y estarás mientras viva en mis recuerdos, a ti no te puedo escribir una despedida.

1 comentario:

Unknown dijo...

Que puedo decir, si en tus versos tu retratas a un GRANDE, ese que era mi hijo adoptivo, al leer tus versos, no pude retener mis lágrimas, su partida inesperada dejó un profundo dolor, en los que eramos sus amigos/as y compañeros.
Saludos
M.E.